La cultura de una organización es como el aire que respiramos, es común a todos y nos permite respirar y alimentar nuestro cuerpo para que siga con vida de una manera saludable, sin embargo, cuando el aire está contaminado, nuestra salud se deteriora al grado que podemos enfermar e incluso, perecer.
El bienestar dentro de las organizaciones es el resultado de su cultura, de la manera como todos sus miembros interactúan y dan vida (o muerte) a la organización.
Este binomio jamás ha estado, no está ni estará separado.


































